De dónde sale esto
De ver a profesionales haciendo a mano lo que una máquina hace mejor
Un odontólogo que anota el odontograma en una hoja y lo vuelve a dibujar en la siguiente cita. Una recepcionista que llama una por una a las citas del día siguiente. Un consultorio que lleva en un cuaderno quién pagó en efectivo, quién por transferencia y quién por un pago digital, y que a fin de mes no sabe cuánto entró de verdad.
Nada de eso es un problema de esfuerzo. Es trabajo que una máquina hace mejor, más rápido y sin equivocarse, y que hoy se hace a mano porque el software que existe no se construyó pensando en cómo se trabaja aquí.
De ahí sale todo esto: una serie de sistemas que le quitan de encima a un profesional lo que no debería estar haciendo, para que pueda dedicarse a lo suyo.